El lector comun
El lector comun Este cambio en la perspectiva fue en sà mismo una innovación atrevida. Hasta entonces, el viajero habÃa observado determinadas leyes de la proporción y la perspectiva. La catedral habÃa sido siempre un edificio enorme en cualquier libro de viajes y el hombre una figurita, lo suficientemente diminuta, a su lado. Pero Sterne fue lo bastante hábil para omitir la catedral por completo. Una muchacha con un bolso de satén verde podÃa ser mucho más importante que Notre-Dame. Porque no existe, parece insinuar, una escala universal de valores. Una muchacha puede ser más interesante que una catedral; un burro muerto más instructivo que un filósofo vivo. Todo es cuestión del punto de vista de uno. La mirada de Sterne estaba tan afinada que las cosas pequeñas a menudo abultaban más que las grandes. La conversación de un barbero sobre la curvatura de su peluca le decÃa más sobre el carácter de los franceses que la grandilocuencia de sus gobernantes.
Creo que puedo ver las señas precisas y distintivas de personajes nacionales más en estas minutiae sin sentido que en los asuntos de Estado más importantes; tan parejos hablan y caminan majestuosamente los grandes hombres de todas las naciones que no darÃa un comino por poder escoger entre ellos.