El lector comun
El lector comun He vivido sólo interiormente [escribió] o con pena, por decir una emoción fuerte. Antes de este aislamiento por mi enfermedad, siempre estuve recluida, y hay pocas mujeres de entre las más jóvenes del mundo que no hayan visto más, oído más, sabido más de la sociedad que yo, que apenas puedo llamarme joven ahora. Crecí en el campo; no tuve oportunidades sociales, mi corazón estaba en los libros y la poesía, y mi experiencia en ensueños … Y así pasó y pasó el tiempo; y después, cuando vino mi enfermedad … y sin esperanzas (como pareció en un momento dado) de traspasar alguna vez el umbral de un cuarto de nuevo; por qué entonces me dio por pensar con cierta amargura … que había estado ciega en este templo que estaba a punto de dejar, que no había visto naturaleza humana alguna, que mis hermanos y hermanas de la tierra eran nombres para mí, que no había contemplado ni grandes montañas ni ríos; nada de hecho … ¿Y sabes también qué desventaja para mi arte supone esta ignorancia? ¿Por qué, si sigo viva y sin embargo no huyo de esta reclusión, no percibes que trabajo incansablemente con una desventaja significativa, que soy, en cierto sentido, como una poeta ciega? Naturalmente, compensa hasta cierto punto. He ganado mucho de la vida interior, a la vez que del hábito de la timidez y el autoanálisis hago grandes conjeturas sobre la naturaleza humana en general. Pero de qué buen grado cambiaría como poeta algo de este conocimiento pesado, ponderoso e inútil de los libros, por alguna experiencia de la vida y el hombre, por alguna…