Entre actos
Entre actos Y se abstuvo de añadir la palabra «Sands» a «sándwiches», debido a que Sands y sándwiches se daban bofetadas. «Nunca bromees con los apellidos de las personas», solía decir su madre. Y Trixie no era un nombre que casara, como tampoco lo hacía Sands, con la delgada y mordaz mujer, pelirroja, activa y limpia, que nunca guisaba obras maestras, era cierto; pero que, justo es decirlo, jamás permitía que se le cayera una horquilla del pelo en la sopa. «¡Vive Dios!», había exclamado Bart, mostrando una horquilla en la cuchara, antaño, hacía quince años, antes de que Sands tomara posesión de su cargo, en la época de Jessie Pook.