Fin de viaje
Fin de viaje A través del cariño hacia su hija, el egoísmo de Willoughby era patente. Esto aumentaba el empeño de Helen de llevarse a su sobrina, aunque para ello tuviese que prometer al padre instruirla en todas las gracias mundanas. Se retiró maravillada de la ceguera de aquel padre. Cuando habló a la muchacha del éxito de su gestión, ésta pareció menos entusiasmada de lo que Helen hubiera deseado. Tan pronto se la veía ansiosa como sumida en un mar de dudas. Le apenaba dejar a su padre, pero pudo más la constancia de Helen a pesar de que también tuvo sus dudas y llegó a arrepentirse del impulso que la ligaba al desenvolvimiento moral y espiritual de otro ser humano.