Kew Gardens
Kew Gardens —Los antiguos, William, llamaban Tesalia al Cielo, y ahora, con esta guerra, la materia espiritual corre por las colinas como el trueno. —Se detuvo como si escuchara algo, sonrió, alzó bruscamente la cabeza y prosiguió—: Hace falta una pequeña baterÃa eléctrica y un trozo de goma para aislar el cable… ¿Aislar? ¿Se dice asÃ? Bueno, prescindamos de los detalles, de nada sirve detallar aquello que no se comprende; en resumen, se coloca la maquinita en una posición conveniente, digamos, por ejemplo, en un limpio velador de caoba. Una vez los operarios lo han dispuesto todo adecuadamente según mis instrucciones, la viuda acerca la oreja e invoca al espÃritu con la señal acordada. ¡Mujeres! ¡Viudas! Mujeres de luto…