Las Olas
Las Olas —Ahà está Rhoda sentada mirando a la pizarra fijamente —dijo Louis—, en el aula, mientras nosotros corremos por ahÃ, cogemos tomillo o arrancamos una hoja de ajenjo, mientras Bernard cuenta un cuento. Se le juntan los omóplatos en la espalda a la manera de las alas de una mariposilla. Y mira fijamente los números de tiza, su mente se aloja en los cÃrculos blancos, cruza los lazos blancos hacia el vacÃo, sola. Nada significan para ella. No tiene respuesta que darles. Carece de un cuerpo semejante al de los demás. Y yo, con mi acento australiano, con mi padre que es banquero en Brisbane, no la temo como temo a los demás.