Las Olas
Las Olas —Es mi primera noche en la escuela —dijo Susan—, lejos de mi padre, del hogar. Tengo los ojos hinchados, me escuecen a causa de las lágrimas. No me gusta el olor a pino y linóleo. No me gustan los arbustos maltratados por el viento ni los azulejos. No me gustan los chistes divertidos ni la mirada como de vidrio que tienen todos. Dejé la ardilla y las palomas para que me las cuidara el chico. Se oye un portazo en la cocina, y los disparos resuenan entre las hojas cuando Percy dispara contra los grajos. Aquà todo es falso, todo es pretencioso. Vestidas de sarga marrón, Rhoda y Jinny se sientan a lo lejos, y miran a Miss Lambert, que está sentada bajo un retrato de la Reina Alexandra leyendo un libro ante ella. También hay un cuadro de honor que imita un pergamino, azul, de ganchillo, bordado por alguna antigua alumna. Si no aprieto los labios, si no estrujo el pañuelo, lloraré.