Las Olas
Las Olas —La luz morada del anillo de Miss Lambert —dijo Rhoda— pasa a un lado y otro de la mancha negra sobre la blanca página del devocionario. Es una luz de amor, de color vino. Ahora que hemos deshecho el equipaje en los dormitorios, nos sentamos todas juntas bajo los mapas del mundo entero. Hay pupitres con pocillos para la tinta. Escribiremos aquà con tinta los ejercicios. Pero aquà no soy nadie. No tengo cara. Esta compañÃa tan numerosa, todas vestidas de sarga marrón, me ha privado de identidad. Somos insensibles todas, no hemos hecho amistad. Buscaré una cara, una cara monumental, tranquila, y la dotaré de omnisciencia, y la llevaré bajo el vestido a la manera de un talismán, y luego (lo prometo) buscaré cualquier claro del bosque donde pueda exponer la variedad de curiosos tesoros que poseo. Lo prometo ante mà misma. Asà no lloraré.