Las Olas
Las Olas —Esa mujer morena —dijo Jinny—, con pómulos altos, tiene un vestido brillante, igual que una concha, con nervaduras, para ponerse por las tardes. Es bonito para el verano, pero en invierno me gustarÃa un vestido ligero con hilos rojos que hicieran contraste y brillaran a la luz del fuego. Cuando las luces estuvieran encendidas, me pondrÃa el vestido rojo, que serÃa tan ligero como un velo, y mi cuerpo girarÃa, y saldrÃa bailando, como entré, haciendo molinillos. ParecerÃa una flor al sentarme, en medio de la habitación, sobre un sillón dorado. Pero Miss Lambert lleva un vestido opaco, que cae semejante a una cascada desde el lazo blanco igual que nieve, y se sienta bajo el retrato de la Reina Alexandra y aprieta con firmeza un blanco dedo sobre la página. Y rezamos.