Las Olas
Las Olas »El césped, ahora, y los árboles, el aire viajero que sopla en el cielo espacios vacíos, recobrados después, moviendo las hojas que se sustituyen a sí mismas, y nuestro círculo aquí, sentados, sujetando las rodillas con los brazos, todo ello es un indicio de otro orden, y mejor, que hace imperecedera a la razón. Veo esto durante un segundo, y esta noche intentaré conservarlo mediante palabras, para forjarlo en un círculo de acero, aunque Percival lo destruya, al marcharse caminando con torpeza, pisoteando el césped, con todos los serviles alevines trotando a su alrededor. Y sin embargo es Percival quien me hace falta, porque es Percival quien inspira la poesía.»