Las Olas
Las Olas »¿Cómo podría ir con ellos en la furgoneta a jugar al criquet? Sólo Bernard podría ir con ellos, pero Bernard llega siempre demasiado tarde. Siempre llega demasiado tarde. Le impide ir con ellos su incorregible tristeza. Cuando se lava las manos, se detiene y dice: “Hay una mosca en esa telaraña. ¿La rescato?, ¿dejo que se la coma la araña?”. Lo ensombrecen innumerables perplejidades, si no, iría con ellos a jugar al criquet, y se tendería en la hierba, y se sobresaltaría cuando golpeasen la pelota. Pero lo perdonarían, porque les contaría un cuento.»