Las Olas

Las Olas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Al principio —dijo Neville— me divierten las historias de Bernard. Pero cuando concluyen de forma absurda, y se queda con la boca abierta, enredando con trozos de cuerda, siento mi propia soledad. Ve a todo el mundo como con perfiles imprecisos. De aquí que no pueda hablarle de Percival. No puedo exponer mi pasión violenta y absurda a su grata comprensión. También eso se convertiría en una «historia». Necesito a alguien cuya mente caiga como el hacha sobre el tajo, alguien para quien el colmo de lo absurdo sea sublime, y para quien un cordón de zapato sea adorable. ¿A quién puedo mostrarle la urgencia de mi propia pasión? Louis es demasiado frío, demasiado impersonal. No hay nadie, aquí, entre estos arcos y estas palomas que zurean y entre estos juegos alegres y tradición y emulación; todo tan cuidadosamente organizado para evitar que te sientas solo. Sin embargo, todavía mientras paseo me paralizan las extrañas premoniciones de lo que va a suceder. Ayer, al pasar ante la puerta abierta de los jardines privados, vi a Fenwick con el mazo de críquet levantado. Brotaba en medio del césped el vapor de la tetera. Había macizos de flores azules. De repente descendió sobre mí el sentido obscuro y místico de la adoración, de la plenitud que triunfaba sobre el caos. No vio nadie mi figura detenida e inclinada mientras estuve ante la puerta abierta. Nadie adivinó la necesidad que tenía de ofrecer mi ser a un dios, y de perecer y desaparecer. Descendió el mazo, desapareció la visión.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker