Los años
Los años Pero en Inglaterra, en el norte, hacia frío. Kitty, lady Lasswade, sentada en la terraza, al lado de su marido y su perro spaniel, se arrebujó en el chal que llevaba sobre los hombros. Miraba la cumbre de la colina, donde el viejo conde había levantado un monumento en forma de apagavelas que guiaba a los buques en el mar. Había niebla en el bosque. Cerca, las damas de piedra de la terraza tenían flores escarlata en sus urnas. Un leve humo azul flotaba sobre las llameantes dalias de los largos parterres que bajaban hasta el río.
—Quemando malas hierbas —dijo Kitty en voz alta.
Entonces se oyó un golpe en la ventana, y el pequeño hijo de Kitty, con un vestido de color rosa, apareció a paso vacilante, con su caballo moteado en la mano.