Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Un hombre indecoroso intenta
llevar a cabo una acción indecorosa.
La hembra del pato mandarín se niega
a emparejarse[1].
Daiyu no pudo conciliar el sueño hasta poco antes del alba. Pero dejémosla ahora durmiendo y ocupémonos de Xifeng, quien, tras recibir la llamada de la dama Xing, se mudó de ropa a toda prisa y partió en su carruaje hacia el patio del este.
Tras haber ordenado a las doncellas que se retirasen a sus cuartos, la dama Xing, en tono cómplice, dijo a Xifeng: