Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo La graciosa Pinger, por amistad, oculta el robo
de un brazalete de antenas de camarón[1].
La resuelta Qingwen zurce en la cama una capa
de plumas de pavo real.
En el capítulo anterior, la Anciana Dama decía:
—Lo hubiera propuesto yo misma, pero como vi a todo el mundo tan ocupado… Ya sé que no os atrevéis a quejaros por el trabajo, pero seguro que pensaríais que sólo me preocupo de mis nietos y no tengo ninguna consideración por los que manejan los asuntos de la casa. Me alegra que lo hayáis sugerido.
Todavía estaban allí las tías Xue y Li cuando la dama Xing y la señora You llegaron a presentar sus respetos.