Sueño en el pabellón rojo

Sueño en el pabellón rojo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y ya se aprestaban a despertar a Baoyu cuando éste, sin necesidad de ser llamado, abrió los ojos. Incorporándose, se vistió sin demora mientras Sheyue llamaba a unas cuantas doncellas jóvenes para que ordenaran el cuarto, y sólo cuando estuvo dispuesto llamaron a Qiuwen y Tanyun para que atendieran a Baoyu. Ya estaba el muchacho terminando su aseo, y Sheyue dijo:

—El tiempo ha vuelto a empeorar. Está nublado. Póngase algo de lana para salir.

Baoyu asintió con un gesto de la cabeza y se cambió de ropa, luego dio unos sorbos al caldo de semilla de loto y dátiles que una joven doncella le acercó en una bandeja, y tomó del plato que le acercó Sheyue un trozo de jengibre confitado. Por último suplicó a Qingwen que se cuidara, y partió a los aposentos de la Anciana Dama.

Su abuela seguía acostada, pero al oír que Baoyu llegaba le hizo pasar al dormitorio; Baoyu vio detrás de ella a Baoqin dormida, con el rostro vuelto hacia la pared.

La Anciana Dama observó que, sobre su chaqueta de arquero de terciopelo marrón forrada de piel de zorro, el muchacho llevaba una túnica de fieltro escarlata bordada con hilos de oro. De la bata de satén azul pizarra colgaban unas borlas.

—¿Está nevando? —preguntó.

—Todavía no, pero parece que nevará —respondió él.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker