Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo La venerable dama Shi rompe
tópicos vulgares y antiguos.
El Espléndido Fénix Wang imita a un anciano
ataviado con ropajes multicolores[1].
Jia Zhen y Jia Lian, según decíamos, habían dispuesto en secreto unos cestillos de monedas. Apenas oyeron que la Anciana Dama quería premiar a la pequeña actriz, ordenaron que los trajeran y esparcieran su contenido sobre el escenario. El tintineo de las monedas sobre las tablas deleitó a la Anciana Dama. Zhen y Lian se pusieron enseguida en movimiento; un paje entregó a Lian una jarra de licor caliente que llevó consigo hacia el interior, siguiendo los pasos de Jia Zhen. Éste, al entrar, se inclinó ante la tía Li, tomó su taza y, volviéndose, la alargó hacia Jia Lian para que la llenara. Acto seguido repitió la operación ante la tía Xue. Protestando entre risas, las dos damas se pusieron de pie.
—Por favor, caballeros, siéntense. No sean tan ceremoniosos.