Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo En cuanto a los parientes y amigos que llegaron personalmente a invitar a los Jia a un banquete o disfrutar del que ellos ofrecían, ninguno fue aceptado por la Anciana Dama, que se hizo representar por las damas Wang y Xing y por Xifeng. Y Baoyu, alegando que su abuela lo necesitaba para entretenerse, sólo fue a casa de Wang Ziteng, de modo que la Anciana Dama no asistió más que a aquellas fiestas de mayordomos en las que podía sentirse a gusto y disfrutar la reunión. Pero dejemos ya estas habladurías.
Pronto pasó la fiesta de los Faroles…