Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Un poco borracha, la dulce Xiangyun
se duerme entre las peonías.
Amistosamente, la tonta Xiangling
se quita su falda de seda granate.
Salió Pinger en busca de la esposa de Lin Zhixiao, y cuando estuvo frente a ella le dijo:
—Quitarle hierro a los problemas grandes y pasar por alto los pequeños asegura la prosperidad de una casa de nobles. Echar a volar las campanas, redoblar los tambores y armar una algarabía por una nimiedad como ésta no conduce a nada bueno, así que devuelva su trabajo a la madre Liu y a su hija, y mande a la esposa de Qin Xian a su casa. Y que no vuelva a oír hablar del asunto. En cuanto a usted, limítese a hacer una cuidadosa inspección diaria en la cocina.
Dicho lo cual, se marchó.