Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo El muchacho se levantó sonriendo y partió a lavarse las manos; Xiangling también se alejó. Pero ninguno de los dos había avanzado mucho cuando ella se volvió y lo detuvo. Como desconocía el motivo, Baoyu se volvió sonriendo, sosteniendo en alto sus manos embarradas.
—¿Qué sucede? —preguntó.
Pero Xiangling simplemente se echó a reír. Entonces apareció su joven doncella Zhener.
—La señorita Baoqin quiere verla —dijo.
Xiangling dijo a Baoyu:
—No le digas a tu primo Pan nada sobre la falda.
Dicho lo cual giró sobre sus talones y se fue.
Baoyu, mientras ella se alejaba, le dijo entre risas:
—¿Piensas que estoy loco? ¿Por qué habría de meter la cabeza en la boca del tigre?
Y volvió a sus aposentos para lavarse.
Para saber qué sucedió más tarde, escuchen el siguiente capítulo.