Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo —Estos últimos dÃas nuestra joven dama se ha venido sintiendo mejor. Hoy, después del almuerzo, vino la señorita Tanchun a pedirle que la acompañara a visitar a la señora Lian, pero ella no fue. Más tarde, no sé en qué estarÃa pensando, se sintió melancólica, tomó su pincel y escribió unas cosas, no sé si eran shi o ci[4]. Cuando me mandó a buscar esta fruta oà también que le ordenaba a Zijuan despejar la mesita y llevarla afuera, y luego que pusiera sobre ella el trÃpode con dragones labrados para colocar dentro las sandÃas y el resto de la fruta. Si su intención fuera atender a algunos visitantes, no se habrÃa preocupado por colocar primero un incensario; si era quemar incienso su propósito, no es su costumbre perfumar con él su ropa o tener en su cuarto nada salvo flores y frutas frescas. Y cuando quema incienso por su fragancia, suele hacerlo en su sala de estar o en la alcoba. ¿Será que desea perfumar el lugar con incienso porque se lo han apestado las viejas sirvientas? No se me ocurre otro motivo.
Dicho lo cual, se alejó de allà a toda prisa.