Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo —Si se lo digo, prométame que no se lo contará a nadie —repuso Xueyan.
Lo prometió el muchacho haciendo un gesto de asentimiento con la cabeza, y entonces ella dijo a las dos mujeres:
—Llévenle esta fruta a la hermana Zijuan, y si pregunta por mà dÃganle que tengo algo que hacer y pronto estaré de vuelta.
Las mujeres siguieron su camino, prestas a cumplir el encargo. Cuando hubieron partido, dijo Xueyan: