Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Una hermosa doncella injustamente acusada
muere a temprana edad.
Unas adorables actrices cortan sus vínculos con
el mundo ingresando en un convento.
Pasada la fiesta del Medio Otoño pudo constatarse la notable mejoría de Xifeng. Cierto es que aún no se había restablecido del todo, pero ya era capaz de, abandonando el lecho, vagar por toda la casa. No por eso la dama Wang dejó de llamar al médico para que le tomara el pulso diariamente, como había venido haciendo en los últimos tiempos. Las píldoras que el galeno recetó requerían, entre otros ingredientes, dos liang de ginseng de la mejor calidad, que la dama Wang mandó traer a una doncella. Ésta, sin embargo, tras una larga búsqueda, sólo pudo encontrar una cajita de raíces finas como alfileres y de tan mala calidad que fueron rechazadas por la dama. Hubo que continuar rebuscando. La segunda vez, la doncella regresó con un paquete de raicillas y polvos de ginseng.