Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo —Déjeme explicarle, señora. Yo fui comprada por esta familia para entrar al servicio de Su Señoría; por eso fue la señorita Baochai quien me puso este nombre. Más adelante, cuando empecé a servir a nuestro señor, dejé de depender de ella. Y ahora que es a usted a quien sirvo, sólo de usted dependo. Además, ¿cómo podría ofenderse una joven dama tan buena y comprensiva como ella?
—En tal caso, el Xiang me parece menos apropiado para tu nombre que el Qiu, que significa «Otoño». Al fin y al cabo, es en otoño cuando florece el nenúfar. ¿No es lógico?
—Como usted diga, señora —asintió Xiangling alegremente.
Y desde entonces su nombre fue Qiuling, «Nenúfar dé Otoño», sin que Baochai pusiera el menor reparo.