Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Conmovida por el otoño, Daiyu toca
su cítara añorando los días del pasado.
Mientras practica sentada su meditación silenciosa,
espíritus malignos poseen a Miaoyu.
Daiyu hizo pasar a la doncella enviada por Baochai. Tras presentar sus saludos, la sirvienta le alargó una carta, y Daiyu la despachó a beber té mientras ella, tras abrirla, leía la misiva: