Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Aquel comentario incomodó a Daiyu. De nuevo en su cuarto se puso a mirar las orquídeas, y pensó: «En primavera las plantas tienen flores frescas y exuberantes hojas. Yo soy joven y, sin embargo, ya soy como un sauce al final del otoño. Si mi deseo se hace realidad, podré irme fortaleciendo poco a poco. Si no, temo que mi destino será el de una flor que se marchita, ¿cómo voy a resistir los envites del viento y de la lluvia?». Y, cavilando de esa manera, no pudo reprimir las lágrimas.
Sin comprender el motivo de aquello, Zijuan pensó: «Hace un momento, en presencia de Baoyu, estaba tan contenta… ¿Por qué al ver las flores se ha puesto tan triste?». La doncella no sabía cómo consolar a su joven dama. La verdadera tristeza no se puede aliviar. En eso llegó una mensajera enviada por Baochai. Si quieren saber lo que pasa, en el próximo capítulo…