Sueño en el pabellón rojo

Sueño en el pabellón rojo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Piensas demasiado en procurarte placer —se rió Daiyu—. Aunque todas aprendiéramos a tocar la cítara, si tú no comprendes habría que pensar en refrán que dice: «Tocar la cítara para un…»[10]. —Y ahí se interrumpió.

—Mientras sepáis tocar y yo pueda escuchar, no me importará que me consideréis un buey —dijo alegremente Baoyu completando la cita.

Sonrojándose, Daiyu sonrió. Zijuan y Xueyan soltaron una carcajada.

Ya estaba saliendo Baoyu cuando apareció Qiuwen con una doncella más joven, que cargaba un pequeño búcaro lleno de orquídeas.

—Alguien envió cuatro búcaros de orquídeas a Su Señoría —anunció—, y allí no pueden disfrutarlas porque están demasiado ocupadas, así que Su Señoría nos dijo que llevásemos uno al señor Bao y otro a la señorita Lin.

Daiyu advirtió que algunos tallos tenían dos flores y se conmovió sin saber bien si a causa de la alegría o de la tristeza. Baoyu se fijaba en ella, pero su mente seguía ocupada en el asunto de la cítara.

—Ahora que tienes estas orquídeas, prima —dijo—, puedes tocar la tonada La orquídea solitaria.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker