Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Xifeng charló con ellas un momento y luego se quedó profundamente dormida. Entonces escucharon unos gallos cantando en la lejanía. Y así permanecieron las dos, se tumbaron totalmente vestidas hasta el alba, cuando se levantaron para ayudar a su señora con el aseo.
Noche tan mala había dejado a Xifeng alterada e intranquila, pero se levantó tratando de no manifestarlo. Allí estaba, sentada, cuando escuchó a una doncella que preguntaba por Pinger desde el patio.
—Estoy aquí —contestó Pinger desde el interior.
La muchacha levantó la antepuerta y entró; la había enviado la dama Wang en busca de Jia Lian.
Informó:
—Hay una persona que viene con un asunto oficial urgente, y como el señor se ha ido Su Señoría quiere que el señor Lian acuda inmediatamente.
Aquello asustó a Xifeng. Para saber cuál era el asunto, es preciso escuchar el próximo capítulo.