Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Zijuan y Xueyan entraron varias veces a ver si precisaba algo, pero como ella seguÃa inmóvil no quisieron molestarla. Aquella noche no cenó. Después de que fueran encendidas las lámparas, Zijuan levantó la cortina y la encontró dormida, con la frazada amontonada al pie de la cama. La cubrió suavemente para evitar que se enfriara, y Daiyu no se movió; pero apenas hubo partido la doncella, volvió a tirar la ropa de la cama.
Zijuan insistió en preguntarle a Xueyan:
—¿Es cierto lo que me contaste antes?
—Claro que sÃ.
—¿Cómo llegó a enterarse Shishu?
—Sé lo escuchó decir a Xiaohong.
Entonces Zijuan le confió:
—Temo que nuestra joven señora nos haya oÃdo. Mira el estado en que se encuentra ahora; ése debe ser el motivo. No debemos volver a mencionar el asunto.
Y se prepararon para ir a dormir, pero antes Zijuan entró a echarle un vistazo a su joven dama, y descubrió que habÃa vuelto a destaparse. Entonces volvió a arroparla con suavidad. Pero basta de comentarios sobre esa noche.