Sueño en el pabellón rojo

Sueño en el pabellón rojo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Enhorabuena, señora! —exclamó la abadesa—. ¡Qué coincidencia! Usted ha estado aquí desde niña y nunca regresó a Nanjing. Ahora que Su Señoría ostenta un cargo provincial mandará a buscar a su familia, lo cual le dará a usted la posibilidad de «volver cubierta de brocados», como dice el oráculo. —Y mientras hablaba copió el oráculo sobre un pliego de papel y lo entregó a la doncella.

Xifeng no estaba muy convencida. Cuando Daliao le sirvió de comer, se limitó a juguetear con la comida y se dispuso enseguida a retornar a la mansión, no sin antes haber satisfecho la donación para el incienso. La abadesa no logró retenerla más tiempo.

Cuando Xifeng llegó, la Anciana Dama y la dama Wang le preguntaron el resultado del oráculo. Una vez que les fue expuesto, quedaron deleitadas.

—¡Puede que ése sea, en efecto, el plan del señor! —exclamaron—. ¡Qué agradable nos resultaría ese viaje!

Como viera a todo el mundo aceptar sin más la interpretación del viaje, también Xifeng acabó admitiéndola. Pero no sigamos hablando de este asunto.

Cuando Baoyu despertó de su siesta aquel día, no encontró a Baochai. Ya se disponía a preguntar a las doncellas, cuando entró ella.

—¿Dónde estabas? Hace rato que no te veo —quiso saber el muchacho.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker