Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo —¿Pero cómo con su amplio conocimiento del pasado y el presente no ha oído usted hablar, señora, de cómo Wang Xifeng, de la dinastía Han, consiguió un cargo oficial?
La esposa del intendente Zhou Rui, que estaba junto a ellas, exclamó:
—Señora, ¿no se acuerda de que una de las veces que estuvo en nuestra casa Li la Ciega, la narradora de cuentos, no permitimos que contara uno que contenía su nombre?
—Es verdad —dijo Xifeng—. Lo había olvidado.
Entonces leyó las palabras exactas del oráculo:
Quien por veinte años abandonó su casa
ahora vuelve a su patio cubierta de brocados.
La miel que de mil capullos libó la abeja,
convierte su amargura en el dulzor de los demás[8].
Llega un viajero.
Noticias que llegan tarde.
Juicio que se amaña.
Compromiso matrimonial reconsiderado.
Xifeng no encontró mucho sentido a todo aquello.