Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo —Por favor, acomódense mientras yo estudio el resultado —dijo—. Éste es el último de los sesenta y cuatro hexagramas. «Lo que no está completo[5].» La tercera lÃnea representa las generaciones. El fuego domina la séptima rama celeste: los hermanos dilapidan la fortuna; mala suerte habrá de llegar. Pero la pregunta es sobre la enfermedad de su honorable madre, la lÃnea que se debe interpretar es la primera, la que representa a los padres. En ella aparece un espÃritu hostil. En la quinta aparece otro. Por lo tanto temo que la enfermedad de su madre sea muy grave. Sin embargo, hay un factor de compensación: el elemento agua está en ascenso, y a continuación viene la madera que alimenta a su vez al fuego. En la lÃnea de la generación de hijos y nietos aparece el que los derrotará. El sol y la luna se dan nacimiento mutuamente, en tres dÃas más el agua de la primera rama desvanecerá los espÃritus en el vacÃo, y la enferma sanará el dÃa de la undécima rama. En la lÃnea de los padres hay espÃritus que mutan, y me temo que puedan afectar a su honorable padre. Y en cuanto a la generación dé Su SeñorÃa, las pérdidas serán aún más graves; cuando el agua se expanda y la tierra decline, los dÃas serán malos —dicho lo cual, tomó asiento alzando su barba.
Al principio Jia Rong se habÃa reÃdo para sus adentros de aquellas supersticiones, pero lo que habÃa explicado era razonable; además, la posibilidad de que su padre también pudiera caer enfermo lo inquietó y dijo: