Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Efectivamente, dentro del jardín abandonado había una atmósfera sombría. Jia She se dio ánimo para continuar, pero sus acompañantes se morían de miedo. Un joven sirviente, en su pánico, oyó un susurro y al volverse vio pasar volando algo brillante y colorido. Lanzó un grito de terror, las piernas no pudieron sostenerlo y se desplomó como un fardo. Jia She se volvió para preguntar qué había sucedido.
—¡He visto un monstruo! —dijo boqueando el muchacho—. Tenía la cara amarilla y la barba roja, y vestía una túnica verde y una falda negra. Se metió volando entre los árboles y se escondió en una gruta de la colina.
Jia She preguntó, comenzando a sentir temor:
—¿Los demás también lo habéis visto?
Algunos criados aprovecharon la oportunidad para intervenir:
—¡Cómo no íbamos a verlo, señor! Pero como usted iba por delante no quisimos alarmarlo y no hemos dicho nada. Nosotros los esclavos aún sabemos controlarnos.