Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Jia She se estremeció de miedo y se batió rápidamente en retirada, exigiendo a los sirvientes que no mencionasen lo ocurrido y dijeran en cambio que una exhaustiva pesquisa en el jardín no había revelado nada fuera de lo común. Pero en el fondo de su corazón había dado crédito a la historia del muchacho y decidió visitar al patriarca taoísta para que unos cuantos sacerdotes acudieran a exorcizar los malos espíritus. Ahora bien, los sirvientes, que nunca pierden oportunidad de crear impedimentos, no sólo aprovecharon su temor para divulgar el relato, sino que además lo fueron enriqueciendo hasta convertirlo en una historia que dejaba espeluznados a quienes los escuchaban.