Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Pasaron otro día entero salmodiando el Canon de la Comprensión del Arcano para eliminar los malos espíritus y atraer la fortuna, hecho lo cual expidieron la orden de invocación a los generales celestiales. Dicha orden llevaba escrito en grandes caracteres: «En virtud de los signos del tesoro trascendente de las tres esferas de la Mónada Suprema[13] en comunión con el Todo original, los sacerdotes aquí presentes convocan a todos los espíritus de esta esfera en nuestro altar».
Aquel día los señores y criados de ambas mansiones habían ido al jardín a mirar cómo los sacerdotes cazaban monstruos.
—¡Qué ceremonia tan impresionante! —comentaron—. Tanto estrépito invocando a dioses y movilizando a generales seguro que aterroriza a todos los monstruos que anden por aquí.