Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Jia She expresó su respetuoso agradecimiento a los sacerdotes. Tanto Jia Rong como otros de los miembros más jóvenes de la familia asistieron a la ceremonia sin poder contener sus carcajadas.
—¡Pero cuánto aspaviento! —se burlaron—. «Voy a atrapar a un monstruo para que veáis cómo son.» ¡A saber si los han capturado o no!
—¡Imbéciles! —se indignó Jia Zhen—. Cuando los monstruos se reúnen, toman forma; cuando se dispersan se convierten en aire. ¿Cómo van a mostrarse con todos esos generales celestiales rondando por aqu� Ahora que el mal ha sido exorcizado, no debe haber ninguna alarma; tal es el poder de la sacra doctrina.
Los jóvenes aguardaron escépticos el desarrollo de los acontecimientos. Sin embargo, los sirvientes no pusieron en duda que los monstruos hubieran sido barridos. Dejaron de tener miedo y se olvidaron del asunto. También la recuperación de Jia Zhen y los demás enfermos fue atribuida a la magia de los taoÃstas. Sólo un paje comentó burlón: