Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Pero en ese instante hizo su entrada Jia Lian. Después de presentar los respetos de rigor a la tía Xue y darle el pésame, dijo:
—Mi tía ya sabe que la esposa de Pan ha muerto, pero aunque ha intentado interrogar a su criada, ella no ha sabido aclarar nada. El caso es que está muy preocupada, y me envía para que me entere de lo que ha pasado. Tengo órdenes de ayudar en lo que pueda.
La tía Xue, que un momento antes estaba sollozando de rabia, se calmó inmediatamente al oír aquello y dijo:
—Lamento causarle molestias, señor Lian. Ya sé lo bondadosa que es conmigo su venerable tía, pero esta maldita vieja no sabe transmitir un mensaje correctamente y lo ha embrollado todo. Por favor, tome asiento y le contaré todo lo sucedido.
Y tomando un respiro añadió a continuación:
—Lo que me inquieta es que no ha tenido una buena muerte.
—¿Acaso se quitó la vida abrumada por los problemas de Pan?