Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo Lin Ruhai muere en la ciudad de Yangzhou.
Jia Baoyu contempla en el camino al príncipe de Pekín.
Cuando supo que Xifeng se haría cargo de la mansión Ning, Laisheng, el mayordomo principal, reunió a todos sus compañeros y les habló de esta manera:
—La señora Lian, de la mansión del Oeste, viene a supervisar nuestra casa. Debemos ser especialmente cuidadosos en el cumplimiento de sus órdenes. Más vale llegar temprano y salir más tarde, trabajar duro durante este mes y descansar después, o perderemos prestigio ante sus ojos, y ya sabéis lo temible que es: tiene el rostro agrio, el corazón de piedra y cuando se enfurece no conoce a nadie.
Todos estuvieron de acuerdo, y uno de ellos comentó entre risas:
—En realidad nos vendrá bien. A ver si pone orden en este sitio. Las cosas aquí ya están llegando demasiado lejos.