Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo —Tus intenciones son buenas —le dijo con suavidad Baoyu—, pero no es tu destino disfrutar de esta pura felicidad.
—¿Quiere decir que sólo me queda morir? —dijo ella llorando.
A pesar del dolor que sintió por ella, él no pudo decirle más. Como ya estaba clareando, pidió a su madre que fuera a descansar, con lo cual Li Wan y las otras se dispersaron.
Caiping acompañó a Xichun, como de costumbre, aunque más adelante la casarÃan, y Zijuan atendió a Xichun el resto de su vida, sin arrepentirse jamás. Pero nos estamos anticipando.