Sueño en el pabellón rojo
Sueño en el pabellón rojo —Pensaba en cuánto más ocupado está Buda que los humanos. Además de explicar la verdad y salvar a las criaturas vivientes, ha de cuidar a los enfermos y devolverles la salud, como ha hecho con Baoyu y la hermana Feng, que ya están mejorando. Además, también tendrá que ocuparse de la boda de la señorita Lin. ¡Piensa en lo ocupado que está! ¿No te parece divertido?
Daiyu enrojeció y escupió de furia.
—¡Sois perversas! ¡Quién sabe la muerte que os espera! ¿Qué será de vosotras? En lugar de seguir el ejemplo de la buena gente, repetÃs las vulgaridades de Xifeng —dijo, y salió empujando furiosa la antepuerta.
Para saber lo que sigue, escuchen el siguiente capÃtulo.