El duodécimo planeta
El duodécimo planeta En tiempos inmemoriales, seres superiores descendieron del cielo y tomaron posesión de la Tierra. Eran los Anunnaki, un grupo de entidades poderosas que gobernaban desde los cielos y establecieron su dominio sobre el planeta. Su llegada no fue casual ni sin propósito: vinieron en busca de recursos, y en ese proceso, transformaron el destino de la humanidad.
Los registros antiguos detallan la jerarquÃa de estos dioses. En la cúspide se encontraba Anu, el supremo gobernante del cielo, seguido de sus hijos Enlil y Enki. Enlil, severo y autoritario, regÃa la Tierra con mano de hierro, mientras que Enki, el gran arquitecto y cientÃfico, desempeñó un papel fundamental en la creación del hombre.
La relación de los Anunnaki con los humanos no fue siempre pacÃfica. En algunos momentos, los utilizaron como trabajadores para sus proyectos; en otros, les enseñaron los secretos de la escritura, la arquitectura y la astronomÃa. La humanidad fue moldeada por su influencia, adoptando sus costumbres y creencias, rindiéndoles culto y erigiendo templos en su honor.
