El duodécimo planeta
El duodécimo planeta El poder de los Anunnaki no solo residÃa en su tecnologÃa y conocimientos avanzados, sino también en su dominio sobre la vida y la muerte. Controlaban el destino de reyes y naciones, dictaban las leyes de los hombres y decidÃan el curso de las civilizaciones. Las tablillas sumerias describen cómo los gobernantes humanos eran seleccionados por estos dioses y servÃan como intermediarios entre ellos y sus súbditos.
Sin embargo, no todos los Anunnaki compartÃan el mismo propósito. Hubo enfrentamientos entre ellos, luchas por el poder y rivalidades que marcaron la historia de la humanidad. Sus conflictos se reflejan en las grandes epopeyas de la antigüedad, desde las guerras mitológicas hasta las disputas entre reinos. La historia de los hombres está entrelazada con la de los dioses que una vez caminaron sobre la Tierra.
Más allá de los planetas conocidos, en los lÃmites del sistema solar, existe un astro cuya órbita lo trae cerca de la Tierra cada 3.600 años. En las tablillas sumerias, este planeta es llamado Nibiru, el hogar de los Anunnaki, un cuerpo celeste errante que, en el pasado remoto, colisionó con otro planeta y dio origen a la Tierra y la Luna.
