El duodécimo planeta
El duodécimo planeta Las tablillas sumerias describen cómo este proceso fue llevado a cabo en un "útero artificial" o matriz de arcilla, dando origen al Adapa, el primer ser humano completamente funcional. Este relato se encuentra reflejado en las tradiciones religiosas, como el pasaje bÃblico en el que Dios forma a Adán del polvo de la tierra y le insufla vida.
Sin embargo, el primer diseño humano no era perfecto. En un inicio, los hombres eran estériles y se requerÃa la constante intervención de los Anunnaki para su reproducción. Con el tiempo, Enki y Ninhursag lograron mejorar el modelo, otorgando a los humanos la capacidad de reproducirse por sà mismos, lo que llevó a un crecimiento descontrolado de la población y provocó conflictos entre los dioses.
La creación del hombre no fue un acto de benevolencia, sino una necesidad práctica. El ser humano fue concebido como un trabajador al servicio de los dioses, un hÃbrido diseñado para cumplir con las tareas asignadas. No obstante, algunos Anunnaki vieron en la humanidad un potencial mayor y comenzaron a instruirlos en conocimientos que los llevaron a desarrollar las primeras civilizaciones.