El dinero

El dinero

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Ante la indiferencia que le testimoniaban, Saccard, con su mirada febril y provocadora, terminó de dar la vuelta en torno de la sala. Pero sólo cambió una inclinación de cabeza con un corpulento joven, sentado a tres mesas de distancia; el apuesto Sabatani, un levantino de rostro largo y moreno iluminado por unos hermosos ojos negros, pero de boca maliciosa e inquietante, que dañaba. La amabilidad de aquel joven acabó de irritarle. Era sin duda un ejecutado por alguna Bolsa extranjera, uno de aquellos seres misteriosos a quien amaban las mujeres, caído en el mercado desde el otoño anterior, y que ya había visto actuar como hombre de paja en un desastre bancario, mientras, lentamente, iba conquistando la confianza de los profesionales, con su corrección y su infatigable amabilidad, que prodigaba incluso a los más vencidos.

Ante Saccard se mantenía atento un mozo.

—¿Qué va a tomar el señor?

—¡Ah, sí!… Lo que usted quiera; una chuleta, unos espárragos…

Luego, volvió a llamar al mozo.

—¿Está seguro de que el señor Huret no ha venido antes que yo, marchándose luego?

—Sí, señor, completamente seguro.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker