El dinero

El dinero

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Una noche estuvo a punto de hablar. Saccard, a quien la mezquina instalación del Universal tenía desesperado, acababa de convencer al consejo para que tomase la determinación de alquilar la planta baja de la casa inmediata, para ampliar las oficinas, en espera de sentirse con el atrevimiento bastante para proponer la construcción del lujoso hotel de sus sueños. De nuevo, hacía abrir puertas de comunicación, derribar tabiques, poner más ventanillas aún. Y, cuando ella regresaba del bulevar Bineau, desesperada por una trastada de Víctor, que casi se había zampado la oreja de un compañerito suyo, le rogó que subiera con ella a sus habitaciones particulares.

—Amigo mío, tengo algo que decirle.

Pero, una vez arriba, cuando le vio con un hombro manchado de yeso, encantado con una nueva idea de ampliación que acababa de ocurrírsele, la de cubrir también con vidrieras el patio de la casa vecina, no tuvo ella entonces valor para trastornarle, con el deplorable secreto. No, esperaría aún, era necesario de todo punto que el tremendo golfillo se enmendase. Se sentía sin fuerzas ante el pesar de los demás.

—Perfectamente, amigo mío, era precisamente para tratar de ese patio. Se me había ocurrido exactamente la misma idea que a usted.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker