El dinero

El dinero

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En el pasillo, sobre la banqueta, Marcela seguía esperando. Apenas si eran las cuatro, y Dejoie acababa ya de encender las lámparas, a tal punto se precipitaba la oscuridad de la noche bajo el insulso y pertinaz chorreo de la lluvia. Cada vez que éste pasaba cerca de ella, encontraba alguna frasecita para distraerla. Por lo demás las idas y venidas de los redactores iban acentuándose, resonaban voces provenientes de la sala vecina; notábase en fin, todo un movimiento febril cada vez de mayor importancia, a medida que se hacía el periódico.

Levantando repentinamente la vista, Marcela percibió a Jordan frente a sí. Iba calado hasta los huesos, parecía anonadado, con ese estremecimiento en la boca, esa mirada un poco loca de las personas que corrieron durante mucho tiempo tras de alguna esperanza, sin llegar a alcanzarla. Ella había comprendido.

—Nada, ¿no es eso? —preguntó al marido palideciendo.

—Nada, querida, nada absolutamente… En ninguna parte, todo inútil…

Y ella entonces se limitó a exhalar un gemido muy débil, por el que sangraba todo su corazón.

—¡Oh, Dios mío!

En aquel momento salía Saccard del despacho de Jantrou, y se extrañó al verla por allí aún.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker