El dinero

El dinero

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Tal como la viera desde hacía cuatro años, la señora Carolina encontró a la princesa, vestida con su eterno traje negro, los cabellos ocultos bajo una pañoleta de encaje, hermosa todavía pese a los treinta y nueve años, con su redonda cara y sus dientes de perlas, aunque su tez aparecía amarillenta y las carnes fofas, como después de diez años de enclaustramiento. Y la estrecha pieza, semejante al despacho de un funcionario de provincias, hallábase repleta de un conglomerado de papelotes más inextricables aún, a base de planos, memorias, expedientes, todo el papel amasado en un despilfarro de trescientos millones.

—Señora —dijo la princesa con su voz dulce y pausada, que ninguna emoción era ya capaz de hacer temblar— he querido comunicarle una noticia que me trajeron esta mañana… Se trata de Víctor, ese muchacho que usted colocó bajo el amparo de la Obra del Trabajo…

El corazón de la señora Carolina se puso a latir dolorosamente. ¡Ah!, ¡miserable criatura aquella a quien su padre ni siquiera se había dignado ir a ver, pese a sus formales promesas, durante los escasos meses en que supo de su existencia antes de ser encarcelado en la Conserjería! ¿Qué sería de él en lo sucesivo? Y ella que se prohibía pensar en Saccard, se sentía de continuo arrastrada hacia él, conmovida en su maternidad de adopción.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker