Thérèse Raquin
Thérèse Raquin Espero que esté empezando a quedar claro que mi meta era, sobre todo, una meta cientÃfica. Al crear a mis dos protagonistas, Thérèse y Laurent, me complacà en plantearme determinados problemas y en resolverlos; asà fue como sentà la tentación de explicar la extraña unión que puede darse entre dos temperamentos diferentes; he mostrado las hondas alteraciones de una forma de ser sanguÃnea al entrar en contacto con otra, nerviosa. Quien lea atentamente esta novela se dará cuenta de que cada uno de los capÃtulos es el estudio de un caso fisiológico peculiar. En pocas palabras, mi único deseo era buscar el animal que reside en un hombre vigoroso y una mujer insatisfecha; en no ver, incluso, sino a ese animal; en meter a esos dos seres en un drama tempestuoso y tomar escrupulosa nota de sus sensaciones y comportamientos. Me he limitado a realizar, en dos cuerpos vivos, la tarea analÃtica que realizan los cirujanos en los cadáveres.
