Don Juan Tenorio
Don Juan Tenorio DON JUAN.—¿Y no tienes confianza
en que don Luis a esta cita
acuda?
BUTTARELLI.—¡Quiá! ni esperanza;
el fin del plazo se avanza,
y estoy cierto que maldita
la memoria que ninguno
guarda de ello.
DON JUAN.—Basta ya.
Toma.
BUTTARELLI.—Excelencia, ¿y de alguno
de ellos sabéis vos?
DON JUAN.—Quizá.
BUTTARELLI.—¿Vendrán, pues?
DON JUAN.—Al menos uno;
mas por si acaso los dos
dirigen aquí sus huellas
el uno del otro en pos,
tus dos mejores botellas
prevenles.
BUTTARELLI.—Mas…
DON JUAN.—¡Chito…!. Adiós.
BUTTARELLI.
BUTTARELLI.—¡Santa Madona! De vuelta
Mejía y Tenorio están
sin duda… y recogerán
los dos la palabra suelta.
