Don Juan Tenorio
Don Juan Tenorio hoy a doña Inés velar
algo más la he permitido,
y me temo… mas no están
aquÃ. ¿Qué pudo ocurrir
a las dos para salir
de la celda? ¿Dónde irán?
¡Hola! Yo las ataré
corto para que no vuelvan
a enredar y me revuelvan
a las novicias… sà a fe.
Mas siento por allá fuera
pasos. ¿Quién es?
La ABADESA y la TORNERA.
TORNERA.—Yo, señora.
ABADESA.—¡Vos en el claustro a esta hora!
¿Qué es esto, hermana Tornera?
TORNERA.—Madre Abadesa, os buscaba.
ABADESA.—¿Qué hay? Decid.
TORNERA.—Un noble anciano
quiere hablaros.
ABADESA.—Es en vano.
TORNERA.—Dice que es de Calatrava
caballero; que sus fueros
le autorizan a este paso,
y que la urgencia del caso
le obliga al instante a veros.
ABADESA.—¿Dijo su nombre?
